Caries

La caries constituye una de las enfermedades bucales más comunes. El origen de la caries se halla en los ataques ácidos del esmalte dental, originado por la ingesta de alimentos.

Las causas de la caries

Cada vez que comemos algo, las bacterias en la boca comienzan a producir ácidos que corroen los dientes. La saliva ayuda a limpiar la boca y neutralizar los ácidos, pero no es suficiente. Las bacterias forman placa, que continua dañando los dientes, si no son limpiados correctamente.

El hábito de picar entre comidas dificulta la recuperación de los dientes entre un ataque de ácido y otro. Es importante dejar descansar los dientes entre las comidas. Si tiene sed, es mejor tomar agua que bebidas azucaradas o ácidas. Siempre uno debe acostarse con los dientes limpios, ya que la producción de saliva se reduce por la noche cuando dormimos.

Si sufre de síndrome de boca seca (xerostomía), el riesgo de caries es mayor. En estos casos, la higiene bucal es aún más importante, ya que hay menos saliva disponible para “ayudar” a limpiar los dientes.

Cuidado básico diario

Cepíllese los dientes con un cepillo dental y pasta dental flúorada dos veces al día. El flúor fortalece el esmalte y puede incluso llegar a curar señales tempranas de caries. Límpiese entre los dientes una vez al día. El flúor se puede aplicar a los espacios entre los dientes al usar un cepillo interdental con gel de flúorgel con clorhexidina y flúor.

Aparte del cuidado diario en casa, se debe visitar al dentista o higienista dental regularmente.